Campesino y ex soldado del Ejército chileno. Justo vive pacíficamente al interior del valle del Copayapu, junto a su esposa Gardenia, su hija Juanita y su suegra Lucha. Pasa sus días pastando cabras, en el huerto y comerciando en la parada del tren. Llego a vivir al sector después de las batallas de la Revolución Constituyente.